Abr20

La doctrina del Tribunal Supremo entorno a las cláusulas suelo: vergonya, cavallers, vergonya.(I)

Categories // Arbitraje y Procesal

La doctrina del Tribunal Supremo entorno a las cláusulas suelo: vergonya, cavallers, vergonya.(I)
 
La Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013 vino a sentar un incomprensible e injustificado precedente jurídico al afirmar que, pese a que las cláusulas suelo eran nulas por haber sido introducidas con falta de transparencia y sin conocimiento de los consumidores hipotecados en claros supuestos de mala praxis y negligencia bancaria, no procedía aplicar el efecto retroactivo que el art. 1.303 del Código Civil otorga a la nulidad: “los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato” sino, únicamente, devolver lo indebidamente cobrado de más sólo y exclusivamente desde el fallo de la referenciada sentencia, 9 de mayo de 2013.
 
La razón esencial y única por la que el Tribunal Supremo modificó su más que asentada y unánime doctrina declarando la irretroactividad de la nulidad es el posible “perjuicio al orden público económico” que podía producirse si las entidades bancarias que, con mala praxis y negligencia, habían introducido dichas cláusulas, tenían que devolver a sus clientes lo indebidamente cobrado en exceso. La perplejidad que causó esta justificación entre los letrados ya ha sido reiteradamente reflejada por este despacho profesional en sus demandas relativas a cláusulas suelo, donde, literalmente, hemos dicho:
 
“Resulta cuanto menos chocante la alusión al posible grave perjuicio al orden público económico digamos, bancario; pero sin señalarse nada por el TS y dejando en situación de desamparo al orden público económico, digamos, de los consumidores. El desamparo de las decenas de miles de contratantes de hipotecas afectados por la inclusión, con falta de transparencia y sin negociación individual ni aviso de su introducción, de cláusulas abusivas y desequilibrantes de las obligaciones de las partes. 
 
Por tanto, pareciera que el TS dicta jurisprudencia donde no solo no se protege a la parte que se encuentra en inferioridad, el consumidor respecto al empresario, como es deber de proteger señalado tanto la normativa española y europea ya citada; sino que hace de esa situación de desamparo criterio jurisprudencial asentado a seguir por el resto de tribunales”.
 
Aparte de la perplejidad causada entre abogados y clientes, la discusión y polémica surgida por esta “novedosa” forma de aplicar irretroactivamente la nulidad contractual no solo en España sino en otros países de nuestro entorno no se hizo esperar y, de inmediato, el debate salto a la doctrina, la jurisprudencia y a los medios de comunicación. La doctrina, mayoritariamente, se ha mostrado contraria al fallo del Tribunal Supremo por cuanto la propia jurisprudencia del Alto Tribunal ha señalado a lo largo de su historia que, declarada la nulidad de un contrato o cláusula, los contratantes deben restituirse lo dado en su cumplimiento.
 
A nivel de juzgados y tribunales el asunto no ha sido tan sencillo por cuanto, existiendo un precedente judicial del Tribunal Supremo, los órganos jurisdiccionales inferiores se ven vinculados a seguir dicho criterio marcado por el órgano superior. Multitud de Juzgados y Audiencias Provinciales han remarcado, para desvincularse de la nueva interpretación de la nulidad irretroactiva del Tribunal Supremo que, en tanto existen cientos de sentencias anteriores donde el Alto Tribunal aplica la nulidad retroactiva, una única sentencia no puede modificar un criterio histórico y unánime.
 
Por tanto, las primeras voces discrepantes que se alejaban de la doctrina del Tribunal Supremo no se hicieron esperar y así, entre otros muchos, a lo largo de todo el territorio diferentes Juzgados y Audiencias Provinciales se alejaron del fallo del Alto Tribunal, volviendo a la senda de la nulidad contractual retroactiva tal y como la aplica el art. 1.303 del Código Civil y del resto de sentencias y jurisprudencia asentada del Tribunal Supremo hasta la fecha.
 
Como consecuencia de esta situación, determinadas Audiencias Provinciales se manifestaron a favor de la retroactividad (y de devolver lo indebidamente cobrado en exceso a los hipotecados desde el principio) o de la irretroactividad (devolver lo indebidamente cobrado solo desde la fecha de la primera sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo 2013). Así, si usted reside y había contratado su hipoteca en provincias como Valencia, Madrid, Asturias o Toledo, usted vería como su entidad bancaria, si le había introducido sin transparencia una cláusula suelo, le devolvería todo lo que usted había pagado de más. Pero si usted había “tenido la mala suerte” de residir y contratar su hipoteca en provincias como Castellón, Mallorca, Ávila o Cádiz, usted vería tras probar y afirmar que su banco le había engañado y declarar el juzgado esta circunstancia, únicamente le devolverían lo que usted había pagado de más desde el 9 de mayo de 2013.
 
Los argumentos a favor de la retroactividad son, a nuestro entender, de mucha mayor entidad y solidez jurídica, y se pueden resumir en los siguientes:
 
1º) El criterio e interpretación históricos seguidos por el Tribunal Supremo a lo largo de cientos de sentencias prevalecen contra una única sentencia, que además no sienta jurisprudencia al necesitarse al menos dos sentencias en el mismo fallo.
 
2º) El ordenamiento jurídico prevalece sobre la jurisprudencia según el sistema de fuentes.
 
       2ºA) El Código Civil prevalece sobre la jurisprudencia.
 
       2ºB) La LGDCU 2007 y la Directiva 93/13 Cláusulas Abusivas prevalecen sobre la jurisprudencia.
 
3º) Diferente supuesto de hecho de la STS 9 mayo 2013 y los de individuos específicos: acción colectiva y de cesación frente a acción individual y de nulidad.
 
       3ºA) Acción colectiva examinada por el TS frente a acción individual.
 
       3ºB) Acción de cesación examinada por el TS frente a acción de nulidad.
 
La bondad y eficacia de estos argumentos esta constrastada por cuanto han sido reflejados y fundamentados en multitud de demandas que este despacho profesional ha visto estimadas en diferentes juzgados y tribunales de la Comunidad Valenciana. Una gran mayoría de Juzgados y, especialmente, Audiencias Provinciales de nuestro país habían venido a corregir y enmendar el incomprensible e injustificado criterio interpretativo de la nulidad irretroactiva llevado a cabo por el Tribunal Supremo en su Sentencia de 9 de mayo de 2013, para tranquilidad y garantía de respeto de sus derechos de los consumidores hipotecados.
 
En el siguiente post analizaremos la situación actual de esta polémica a tenor de las nuevas Sentencias del Tribunal Supremo de 23 y 25 de marzo de 2015, donde parece que nuestro Alto Tribunal, vuelve a tropezar no dos sino tres veces con la misma piedra devolviendo, por tanto, la preocupación e inseguridad tanto a los jueces y letrados como a los hipotecados.
 
* Por Alberto Aznar Traval, abogado de PEDROS ABOGADOS, despacho miembro de HISPAJURIS.